lunes, 19 de marzo de 2007

El circulo con punto central en Oia y en Fentans



Roca del laberinto de Oia-Torroña. La reproducción es de Costas Goberna, pero no hemos considerado las muchas cruciformes que se superponen al grabado prehistórico.

La muy conocida composición figurativa de Pedra das Ferraduras donde aparece un cuchillo de metal y estatuas-cilindro; es estilísticamente muy parecida a la “Roca del Laberinto” de Oia-Torroña en la que hemos hecho un aislamiento y clasificación de sus motivos.
Vemos en la parte alta de la Pedra das Ferraduras las huellas y la cabeza con cuerno de un carnero. En vez de dibujar la espiral que imitaría la forma real del cuerno de este animal, se ha considerado la geometría simbólica del pequeño circulo con punto en el centro. En este caso envuelto por un anillo circular cortado

“Pedra das ferraduras”.Fentans (Pontevedra). Según Vazquez Varela y De la Peña.


Los laberintos de Mogor, O Rosal y Armenteira se considera que pertenecen al grupo de grabados anteriores al cuchillo de metal; el de Torroña pertenecería a un momento posterior. Al primer momento del metal que narra este grabado.
Al hablar de culto a lo Uno o culto a lo Múltiple, en la prehistoria; siempre se considera inevitable lo segundo. El politeismo se supone de facto, no necesita demostración.Son los que postulan el culto a lo Uno,los que tienen que demostrar algo. Los petroglifos gallegos son fundamentalmente un lenguaje geométrico y circular; pero a diferencia del Islam, no prohibe la figuración. La pequeña alfombra donde reza el musulmán hace del espacio donde reza un templo, un templo unipersonal sin arquitectura. En la prehistoria, la interpretación de las composiciones complejas de los petroglifos era tarea de chamanes,sacerdotes o jefes, pero hasta los hombres mas ignorantes cuando llegaban a una roca con grabados sentían lo sagrado asociado a lo circular. A una forma circular grabada en una roca al aire libre.Dios no tiene un nombre, pero si una explicación mediante un símbolo. Un círculo y su único punto central.

Joao Aguiar en su novela histórica "Viriato.Iberia contra Roma" crea una escena anterior a la gran batalla , donde todas las distintas tribus y jefes hacen invocaciones y ofrendas a sus divinidades. Pero los guerreros gallegos no las hacen pues no las tienen. Los petroglifos gallegos perderán uno de sus atributos fiundamentales cuando el comercio del metal traiga la noticia cierta de un lenguaje que se escribe. Dejan de ser un paradigma de progreso en lo que a creación de un lenguaje se refiere.En las islas británicas hay petroglifos muy parecidos a los gallegos, pero solo a los geométricos.En Galicia se siguen haciendo, pero nunca hay ídolos , no hay nada que parezca una divinidad.

En esta cuestión de lo Uno o lo Múltiple, lo que pensaban los gallegos prehistóricos posteriores a Newgrange sería fundamentalmente lo mismo que pensaban los indígenas derrotados por Roma. Como muchas comunidades amerindias de hoy, deambularon grupos indígenas por el mundo romano-galaico hasta mas allá de Prisciliano . Desde Dombate hasta Bandua no hay nada que altere unas sospechas fundadas de "monoteismo".De su explicación mediante un pequeño círculo con punto central.Sobre Bandua, no parece que se haya avanzado mucho desde que Menendez Pelayo,en su "Historia de los heterodoxos españoles" , al hablar de la religión indígena anterior a Prisciliano, se pregunta como conciliar su naturalismo con las invocaciones a Endovélico o Bandua ."El panteísmo tiende a convertirse en politeísmo;de la adoración de los objetos naturales como partícipes de la esencia divina pasa fácilmente la imaginación popular a la apoteosis personal y distinta de cada objeto o fuerza. Pero a este natural desarrollo de sus ideas religiosas, debe añadirse la influencia de los cultos extranjeros: la dudosa influencia fenicia, la indudable griega, la más honda y duradera romana". Sin embargo, "todas esas inscripciones están en latín, por lo cual no pueden dar verdadera idea del primitivo culto galaico, sino del modificado y mixto que se conservaba en tiempo de los Romanos. Además, ese catálogo de divinidades pugna con el texto de Estrabón, que supone ateos a los gallegos, quizá porque no tenían templos ni altares al modo de los Griegos y Romanos. No eran ateos, sino panteístas. Adoraban al Dios desconocido (Dios anónimo le llama Estrabón), como si dijéramos, al alma del mundo".
Hemos eliminado otros motivos y nos quedamos con el animal que camina invertido por una línea. ¿encontrará la entrada del laberinto?